viernes, 14 de enero de 2011

En el medio de esa oscuridad en la que había estado hacía un tiempo indefinido, sentí sus labios sobre los míos. Ese beso me hizo darme cuenta de que había estado inconsciente y me volvió a la realidad, haciéndome entender que estaba viva. Me acorde en ese segundo de todo lo que había pasado la última tarde que recordaba haber vivido. Tardé unos minutos para darme cuenta que también que podía abrir los ojos. No me sentía cansada ni dolorida, así que los abrí.  


Me encontraba en una habitación , acostada. El techo era blanco y el lugar donde me encontraba era duro. Todo olía a flores. Oía gente llorar desconsoladamente. El llanto de mi mejor amiga. El llanto de mi mamá. Charlas en voz baja, 'cuanto lo siento' decían a mi madre, mientras ella lloraba. 
Por un segundo quedé en shock, sin saber si estaba viva realmente, porque estaba segura de estar en mi propio velorio. Según lo que yo recordaba, la última tarde, volviendo del colegio había distraído charlando y había cruzado mal la calle. Después de eso los recuerdos estaban borrosos. Mi amiga corría hacia mi, yo estaba tirada en el piso, me había golpeado la cabeza. Recoraba los gritos, la ambulancia. Pero después había un vacío negro, sin sonidos, sin luz. 


Mientras recordaba, seguía acostada con los ojos abiertos. Sabía que nadie me miraba en ese momento, sino, ya se hubieran espantado. Consideré sentarme de a poco y explicarles que estaba viva. Era una locura, a más de uno le hubiera dado un infarto. ¿Qué iba a hacer? no podía quedarme ahi, estaba viva, no podían enterrarme. Tuve miedo. 
Fue entonces que recordé cómo me había despertado. Un beso. ¿De quién? Necesitaba averiguarlo. 
De un salto me senté. Abrí los ojos bien grande y ví las caras horrorizadas, rojas y con lágrimas de todos mis seres queridos. Mis amigos, mis papás, mis abuelos, los conocidos. Algunos gritaron, otros quedaron mudos.
En ese momento no supe que hacer, todos me miraban, TODOS. Reí, esa fue mi reacción. Primero reí de a poco, y después no podía parar. No entendía nada, estaba segura que era mi velorio, pero ¿cómo podían haberse equivocado los médicos acerca de la vida de una persona? ¿Qué hubiera pasado si me despertaba cuando ya me habían enterrado?


-Sí, estoy viva - grité , mientras comprobaba que mi cuerpo estuviera entero y que pudiera mover los pies - 


Mi mamá corrió a abrazarme llorando ahora de la emoción la confusión y la tristeza que había quedado de hacía unos minutos. La gente seguía mirando sin comprender la situación. 
Fue entonces que los ojos se empezaron a cerrar. Sentí que volvía otra vez a esa oscuridad. No podía detenerlo. En esas penumbras, mi última imagen fue la de mi 'principe azul', ese chico que me había gustado hacía tres años, que el día de mi muerte había venido a mi velorio y me había dado un beso. 
Cuando volví a esa oscuridad, estuve segura que me había muerto definitivamente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario